10 ideas para ahorrar dinero

Anota tus gastos durante un mes

Ahorrar dinero no es tan complicado como parece, pero antes de recortar tus gastos, necesitas saber exactamente en qué se te va el dinero. Para averiguarlo, anota durante un mes tus gastos diarios, semanales y mensuales. Puedes hacerlo en una libreta que lleves siempre contigo en la bolsa o en la pañalera del bebé.

Es muy posible que te lleves una sorpresa. Ese café que te compras camino al trabajo o el agua mineral embotellada que sueles beber pueden llegar a sumar cientos de pesos que, al final del año, serán miles que te podrías haber ahorrado con un poco de planificación, por ejemplo, saliendo siempre de casa con una botella llena de agua para beber o comprándote un termo para llevar al trabajo café hecho en casa.

Haz de los ahorros un reto personal. Plantéate el objetivo de gastar un poco menos y ahorrar un poquito más cada mes. Si lo piensas así, a lo mejor tendrás más motivación para evitar los gastos innecesarios.

Págate a ti primero

El secreto para convertir el ahorro en un hábito es darte prioridad a ti. Esto no quiere decir que compres todo lo que te llama la atención, sino que te pagues a ti cada mes al igual que pagas a todos tus acreedores habituales.

Plantéate un objetivo realista a largo plazo y luego “págate” guardando una cantidad de dinero fija en una cuenta de ahorros o de inversiones. Asegúrate de hacerlo el mismo día de cada mes (por ejemplo, cada día 10 del mes). Si te esperas a fin de mes para ver lo que te queda, probablemente te encontrarás con que no te queda gran cosa.

La forma más fácil de hacer esto es programar una transferencia automática de una parte de tu salario, por muy pequeña que sea, desde tu cuenta corriente a una cuenta de ahorros, un fondo de pensiones o una cuenta de ahorro para la universidad de tus hijos. Tu meta es hacer del ahorro un hábito tan arraigado que ya no puedas imaginarte tu vida sin él. Al final de cada mes tendrás la satisfacción de saber que has conseguido proteger tu futuro y el de tu familia un poco más que antes.

Planifica tus transferencias por etapas

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro de México, CONSAR, está para ayudarte en tus dudas sobre tu fondo de pensión, ellos te pueden informar sobre todas tus opciones para ahorrar un poco más. Si te pagan cada dos semanas, programa una transferencia cada dos semanas. Si trabajas por cuenta propia y el dinero te llega de forma irregular, planifica dos fechas en mitad del mes, cuando no sueles pagar la mayoría de tus cuentas.

Reduce tus deudas

Liquidar tus deudas es una de las mejores formas de ahorrar dinero, porque el interés que pagas en la mayoría de los préstamos (especialmente en las tarjetas de crédito), es mucho más alto que el que ganas en la mayoría de las cuentas de ahorros. Así que reduce tanto como puedas tus deudas en tarjetas de crédito, préstamos de estudiante, préstamo para comprar el auto y cualquier otra deuda que puedas tener, para poder ahorrar mucho más. La única deuda grande que es razonable tener durante mucho tiempo es la de una hipoteca inmobiliaria.

Para más información sobre cómo pagar tus deudas,

Conviértete en tu propio agente de préstamos

Cuando acabes de pagar un préstamo, continúa haciendo pagos mensuales, ¡pero a ti! Programa una transferencia automática de la misma cantidad desde tu cuenta corriente a una cuenta de ahorros o a un fondo de inversiones y trata de olvidarte de la cuenta por un tiempo, al cabo de unos meses tendrás la satisfacción de haber ahorrado lo que antes pagabas.

Motívate con un objetivo concreto

Decide qué es lo que de verdad quieres o necesitas (un sofá nuevo, un Ipod, unas vacaciones) y averigua lo que cuesta. Después márcate una meta realista, por ejemplo, date seis meses para ahorrar lo suficiente. Pon fotos de tu objetivo en el refrigerador o en tu cartera. Cada vez que te den ganas de comprarte unos zapatos nuevos o comprarle a tu hijo un juguete más que realmente no necesita, mira la foto y pregúntate si deseas tanto este capricho como el objetivo para el cual estás ahorrando.

Abre una cuenta de ahorros que no puedas tocar

Ahorra para gastos más grandes, como el enganche de una casa o un auto, abriendo una cuenta a plazo fijo. Estas cuentas bancarias no suponen ningún riesgo y ofrecen una tasa de interés más alta que las cuentas de ahorros normales, pero el dinero debe permanecer en la cuenta durante un periodo de tiempo determinado (si lo sacas antes de tiempo, te penalizan). De esa forma, no puedes tocarlo cuando tengas la tentación de comprarte algo que no necesitas de verdad.

Llena un frasco con monedas sueltas

Pon un frasco grande y de boca estrecha (para que no puedas meter la mano) en un lugar muy visible, y vacía allí cada noche las monedas que llevas en el monedero. Cuando el frasco esté lleno, puedes cambiarlas en el banco por billetes. Al cabo de unos meses, este dinerito puede ser suficiente para pagar un regalo de navidad o la membresía en un gimnasio, por ejemplo.

Para reunir aún más monedas, que rápidamente se convertirán en billetes, corta alguna compra regular que no te haga bien, como cigarros o comida chatarra. Te sorprenderá cuánto ahorrarás y de paso mejorarás tu salud.

Ahorra los ingresos extras

Cada vez que recibas una cantidad de dinero extra, por ejemplo, una devolución de los impuestos, un pago que se había retrasado mucho, un bono en el trabajo o un regalo monetario, mételo a tu cuenta de ahorros. O, si tienes deudas, úsalo para pagar tus tarjetas de crédito y préstamos, o si tu tipo de préstamo para comprar un inmueble te lo permite, para hacer un pago extra a tu hipoteca (al dinero capital, para que se reduzca la cantidad de interés que pagas a lo largo de los años).

Recorta la gasolina

La gasolina es cara y cuanto menos uses, más ahorrarás. Si no puedes comprar un auto que use menos gasolina, trata de manejar con menos frecuencia.

Haz turnos con otras mamás y papás para recoger a los niños de la guardería o con compañeros de trabajo para ir y volver del trabajo. Planifica tus pendientes de modo que puedas hacer varios en la misma zona a la vez. Siempre que puedas, camina entre una tienda y otra o usa transporte público. Y para tus próximas vacaciones, considera viajar a un lugar cercano.