Guardiola venció de nuevo a Mourinho

El mundo se detuvo durante dos horas. Restaurantes y bares se llenaron y casi 80 mil afortunados cantaban desde los asientos del Santiago Bernabéu. Así se vivió el Clásico de España. El Real Madrid, convertido en una máquina de ganar, recibió al Barcelona, que no podía perder. La previa de este partido fue como debía ser, sin insultos y sin guerras de declaraciones: se hablaba de fútbol.

El estadio del Real Madrid fue el escenario ideal para que los merengues demostraran que el dominio azulgrana había acabado, pero no fue así. El Barcelona se impuso en un partidazo, muy extraño, marcado por ciertas jugadas específicas que fueron esenciales en el marcador. Mourinho y Guardiola completaron un capítulo más de su rivalidad en un encuentro raro, que es necesario analizar punto por punto para entenderlo.

 

Messi y Valdés fueron protagonistas durante el partido. El argentino jugó muy bien, mientras el arquero cometió un grave error al comienzo. El español no tuvo problema para olvidarlo y completó una buena actuación al final. (Getty Images)

Las claves del Real Madrid – Barcelona

Los planteamientos: Durante las semanas previas al Clásico se mantuvo una gran expectativa por las alineaciones que presentarían los entrenadores. Finalmente, ambos fueron muy cautos. Mourinho quiso salir al ataque, por lo que no hubo “trivote”. Las órdenes de los blancos eran muy claras: presionar al Barcelona en la salida para no dejarles tocar, y jugar al contragolpe cuando se dieran las oportunidades. Por su parte, Guardiola apostó por un delantera extraña: Alexis y Messi, con Iniesta y Cesc incorporándose constantemente al ataque, pero también colaborando mucho en el medio campo.

Los goles de Benzema y Alexis: El Real Madrid no pudo empezar mejor el partido tras un grave error de Víctor Valdés, provocado por la presión de los merengues. Benzema anotó el gol más rápido de la historia de los clásicos y desató la locura en el estadio. A partir de allí, se cuidaron mucho para no dar espacios y el Barcelona jugó un partido muy impreciso. Los locales fueron mejores durante la primera media hora, hasta que apareció Lionel Messi, que tras una buena jugada, logró filtrar un pase para Alexis, que definió muy bien ante Casillas. Un golpe anímico tremendo para el Real Madrid, ya que le empataban cuando mejor jugaban.

Lionel Messi: Inteligentísimo Guardiola. El argentino es un excelente goleador, pero su papel en el Clásico fue otro. Su técnico lo colocó entre la línea de la defensa y la de medio campo, lo cual volvió locos a los jugadores madridistas. El argentino, cuando recibía, creaba peligro inmediato, y la prueba fueron dos de los goles. Grandísimo Pep, y mejor aún el argentino, que se adaptó sin problemas.

Cristiano Ronaldo y la mala suerte madridista: El Barcelona fue mejor durante el partido, pero Mourinho tiene algo de razón al decir que el resultado estuvo marcado por la mala suerte, pero solo en el caso de la anotación de Xavi/Marcelo. Un remate que Casillas parecía tener controlado terminó siendo gol y eso fue otro duro golpe, que dio por completo el dominio al club catalán. Por su lado, Cristiano Ronaldo jugó un mal partido y falló dos ocasiones claras en momentos clave. La primera, tras un buen pase de Benzema en el minuto 24, que hubiera puesto el partido 2-0 a favor del Real Madrid. La segunda, en el 64, fue luego de un buen centro de Xabi Alonso. El portugués cabeceó solo, y la pelota salió por muy poco. En la jugada siguiente, el Barcelona anotó el tres a uno y mató el partido. A partir de allí, todo fue del equipo de Guardiola, que controló sin problemas bajo la impotencia y desesperación merengue. La Liga estaba viva de nuevo. Hay Liga.